El ajo es un cultivo exigente que requiere un manejo cuidadoso en cada una de sus etapas fenológicas. A continuación, repasamos las fases principales de su desarrollo, destacando las prácticas recomendadas para maximizar el rendimiento y la calidad del producto.
Siembra
La siembra se da entre mediados de febrero y principios de marzo y marca el inicio del ciclo productivo del ajo. Se utilizan semillas de entre 4 y 7 g, plantadas de forma mecánica o manual. Este es el momento ideal para realizar controles de hongos e insectos del suelo, preparando un terreno saludable para el desarrollo de la planta.
Prácticas recomendadas:
Aplicaciones foliares: Utilización de bioestimulantes como lo son QuitoSAR y Kelpak para estimular el desarrollo de raíces.Acompañar de una nutrición vía riego.Nacimiento y Entrada al Invierno
Esta etapa va desde abril a mayo y concluye cuando la planta alcanza entre 4 y 5 hojas verdaderas, sentando las bases para un crecimiento vigoroso durante el invierno.
Prácticas recomendadas:
Nutrición vía riego: Aportando nitrógeno, fósforo y magnesio para favorecer el desarrollo inicial.Aplicaciones foliares: De Aminoácidos, QuitoSAR Zinc y Kelpak, enfocados en promover el crecimiento vegetativo y la expansión foliar.Salida del Invierno
Tras superar las bajas temperaturas, en la etapa que va desde julio a agosto, el ajo necesita un manejo específico para mitigar el estrés acumulado y garantizar un crecimiento sostenido.
Prácticas recomendadas:
Nutrición vía riego: Asegurando el balance adecuado de nutrientes.Aplicaciones foliares: Kelpak y Nutrialgafol para generar un efecto antiestrés.Crecimiento Vegetativo
En esta fase, que va desde agosto a mediados de septiembre, el cultivo desarrolla entre 5 y 12 hojas verdaderas, determinando su capacidad fotosintética y futura producción.
Prácticas recomendadas:
Nutrición vía riego: A base de nitrógeno, fósforo, potasio y magnesio para maximizar el desarrollo.Aplicaciones foliares: De Magnesio, Zinc y Cobre para fortalecer el crecimiento y proteger contra posibles deficiencias.Bulbificación y Llenado de Fruto
Esta etapa es crucial para definir el tamaño y la calidad del bulbo, el principal órgano de cosecha. Transcurre entre mediados de septiembre y mediados de octubre.
Prácticas recomendadas:
Nutrición vía riego: Alta concentración de potasio, magnesio y calcio para garantizar un llenado adecuado.Aplicaciones foliares: De Calcio, potasio y aminoácidos para optimizar la formación del bulbo.Pre-Cosecha
Durante esta fase, que va desde mediados de octubre a principios de diciembre según la variedad cultivada, se realizan las últimas actividades antes de la cosecha.
Prácticas recomendadas:
Nutrición vía riego: De calcio y magnesio para reforzar la calidad del bulbo y prolongar su vida útil.Conclusión
El manejo adecuado en cada etapa fenológica del ajo es fundamental para garantizar un rendimiento óptimo. Desde la preparación del suelo hasta las últimas aplicaciones previas a la cosecha, cada acción suma al éxito final del cultivo.
Nutriterra acompaña a los productores en este proceso, brindando soluciones nutricionales a medida que se adaptan a las necesidades específicas de cada etapa y variedad.