La sostenibilidad ya no es una opción, sino una necesidad. Y cuando dos empresas se unen con visión compartida, los resultados pueden marcar una diferencia. Este es el caso de Valle de La Puerta, empresa con la que hoy nos encontramos trabajando juntos no solo nutriendo sus cultivos, sino también en la creación de soluciones orgánicas que cierran el círculo productivo y generen nuevas oportunidades para una agricultura más responsable.
Valle de La Puerta: ejemplo de economía circular
Valle de La Puerta es un actor clave en la producción de aceite de oliva, vinos y nueces en Argentina. Pero además, se ha convertido en un verdadero ejemplo de economía circular. ¿Cómo lo hacen? Aprovechan el 100% de sus subproductos agrícolas para producir compost de alta calidad.
Este compost es elaborado en un proceso controlado que cumple con todas las normativas de SENASA, asegurando calidad, trazabilidad y sustentabilidad.
La innovación con Nutriterra
La innovación llega con la alianza estratégica con Nutriterra. Juntos, decidimos dar un paso más: transformar ese compost en un producto listo para aplicarse en el campo. Para eso, Valle de La Puerta invirtió en una planta de pelletizado, permitiendo mejorar la logística y eficiencia del uso del fertilizante.
De esa transformación surge WANU, un biofertilizante 100% orgánico y sostenible, desarrollado por Nutriterra, que aprovecha el compost pelletizado como base activa para nutrir los cultivos desde el momento de la plantación.
¿Qué es WANU?
WANU es un fertilizante en formato pellet que se aplica al momento de la plantación. Su composición rica en materia orgánica y fósforo lo convierte en una herramienta clave para el desarrollo radicular en etapas tempranas, mientras mejora la salud y estructura del suelo. Al tratarse de un producto con liberación controlada, actúa de manera sostenida, aportando nutrientes en el momento en que el cultivo más lo necesita.
Un modelo real de economía circular
Esta alianza entre Valle de La Puerta y Nutriterra representa mucho más que la producción de un fertilizante: es un modelo real de economía circular aplicada al agro. Al convertir residuos en un recurso valioso y comercializarlo como un producto sustentable, ambas empresas están apostando por una agricultura más eficiente, rentable y con menor impacto ambiental.